lunes, 12 de septiembre de 2011

Sir Alec Guinness (1914-2000)


Cuando se habla de actores clásicos ingleses, el primer nombre es Sir Laurence Olivier. Pero para las nuevas generaciones es Alec Guinness un referente, ya que todos conocemos a Obi Wan Kenobi.


     Nacido en Londres el 2 de abril de 1914, su carrera obviamente no empieza con La guerra de las Galaxias. En 1934 debuta en el teatro como extra y a partir de 1936 comienza a relacionarse con las obras de William Shakespeare, Bernard Shaw y Anton Chéjov, trabajando con actores de la talla de Laurence Olivier y John Gielgud. Como nota personal, es aquí donde conoce y se enamora de Merula Salaman, una joven actriz de su compañía, quien sería su esposa durante 62 años. En 1941 ingresa como marinero raso a la armada (Royal Navy).

     Salvo una aparición como extra en 1934, el comienzo de su carrera cinematográfica data de 1946. Pero será en 1950 cuando llame la atención del público en Ocho sentencias de muerte, en donde crea a ocho personajes de una misma familia, incluyendo a uno femenino. Tamaña hazaña interpretativa lo populariza en todo el Reino Unido.

     Durante la siguiente década, trabajando para los estudios Ealing, su trayectoria fue casi impecable, con un destaque especial en su última producción, El quinteto de la muerte. Así, a través de personajes muy disímiles entre sí que se convierte en la encarnación del humor inglés.

El cura
Lady Agatha

Pero Alec Guinness también dejará huella realizando personajes dramáticos, en especial el de El puente sobre el río Kwai (1957), por la que recibió un Oscar. Su férreo coronel Nicholson fue no sólo verosímil, sino humano y casi conmovedor en su tozudez militar.

El puente sobre el río Kwai

En 1959, la reina Isabel de Inglaterra lo nombró caballero (Sir) por sus logros en el espectáculo.

     Otros notables films en esta etapa fueron El cisne (The Swan, 1956), junto a Grace Kelly; Un genio anda suelto (The horse’s mouth, 1958), en donde interpretaba a un pintor borracho y además colaboró con el guión –por lo que será nominado a un Oscar-; La caída del Imperio Romano (The fall of the Roman Empire, 1964); La alegre historia de Scrooge (Scrooge, 1970), haciendo de el fantasma de Marley; Hitler: sus últimos diez días (Hitler: the last ten days, 1973), realizando lo que él consideró su mejor interpretación del personaje principal.

     En 1976 participa en la obra de Neil Simon, Un cadáver a los postres (Murder by Death), con una divertidísima interpretación del mayordomo ciego, junto a Peter Sellers, Peter Falk, Eileen Brennan y Maggie Smith, entre otros.

     La participación en La Guerra de las Galaxias (Star Wars, 1977) le trajo reconocimiento mundial para una nueva generación y una nominación al Oscar como actor de reparto. Guinness participó con la condición de no tener que promover el film, y fue uno de los pocos participantes de la película que creyó que iba a ser un gran suceso, por lo que negoció un porcentaje en las ganancias.

La guerra de las galaxias

De todas formas, Guinness no era un fan de esta trilogía (recordemos que sus orígenes artísticos se acercaban a Shakespeare) molestándose al ser sólo relacionado con estos films por la juventud. Por el contrario, sus compañeros elogiaban su cortesía y profesionalismo, además de ser un gran trabajador, y que nunca mostró el desagrado que le producía el material. Esto sólo se supo cuando escribió sus memorias.

     En 1980 recibió un Oscar Honorario “por engrandecer el arte de la interpretación cinematográfica” y en 1988 su última nominación como actor de reparto por (Little Dorrit).

     Alec Guinness no sólo fue un actor prodigioso por su técnica sino que su rostro dócil y maleable –casi olvidable– le permitió desaparecer en el personaje y convertirlo en una gran creación.

     Su ductilidad residía en su habilidad para la transformación física. Fue japonés, árabe, indio, cardenal, emperador romano, espía, gurú galáctico y una dama octogenaria (entre otros).

     Guinness murió el 5 de agosto de 2000 de cáncer de hígado, en Midhurst, Sussex, Inglaterra. Su viuda murió dos meses después de cáncer, también a los 86 años y fue enterrada junto a él.


Filmografía seleccionada:
1994 - Testigo mudo (Mute Witness) ………… The Reaper/ La Parca (acreditado como Mystery Guest Star “misteriosa estrella invitada”)
1991 - Kafka …………………………… el conserje mayor
1988 - La pequeña Dorrit (Little Dorrit) ………….. William Dorrit
1984 - Pasaje a la India (A Passage to India) ……… Godbole
1983 - El regreso del Jedi (Star Wars: Episode VI - Return of the Jedi ) …..… Ben 'Obi-Wan' Kenobi
1983 - Lovesick ( Enfermo de amor) ………………. Sigmund Freud
1980 - El imperio contraataca (Star Wars: Episode V - The Empire Strikes Back) ………. Ben 'Obi- wan' Kenobi
1977 - La guerra de las galaxias (Star Wars) ………. Ben Obi-Wan Kenobi
1976 - Un cadáver a los postres / Asesinato por muerte (Murder by Death) ……. Bensonmum , el mayordomo
1973 - Hitler: los últimos diez días (Hitler: The Last Ten Days) ………… Adolf Hitler
1972 - Hermano sol, hermana luna (Fratello sole, sorella luna ) …………. Papa Inocencio III
1970 - La alegre historia de Scrooge (Scrooge) …………… El fantasma de Jacob Marley
1970 - Cromwell ………………………… Rey Carlos I
1967 - Los comediantes (The Comedians) ………………. Major H. O. Jones
1966 - Hotel Paradiso …………………… Benedict Boniface
1965 - Doctor Zhivago ………………….  Yevgraf
1964 - La caída del imperio romano (The Fall of the Roman Empire) ……… Marco Aurelio
1962 - Lawrence de Arabia  ……………………. Prince Feisal
1961 - A Majority of One ……………………….  Koichi Asano
1959 - Nuestro hombre en La Habana (Our Man in Havana) ………….. Jim Wormold
1958 - Un genio anda suelto (The Horse's Mouth) …………………… Gulley Jimson
1957 - El puente sobre el río Kwai (The Brige on the river Kwai) ………. Cnel. Nicholson
1956 - El cisne (The Swan) ……………….. Príncipe Alberto
1955 - El Quinteto de la muerte (The ladykillers) ………….. Profesor Marcus
1955 - El prisionero (The Prisoner) …………………. El Cardenal
1955 - A Paris con amor (To Paris with Love) ………… Cnel. Sir Edgar Fraser
1954 - El detective / Padre Brown (Father Brown) …….. Padre Brown
1953 - El paraíso del Capitán (The Captain's Paradise) …………… Cap. Henry St. James
1951 - El hombre vestido de blanco (The Man in the White Suit) ……………. Sidney Stratton
1951 - Oro en barras (The Lavender Hill Mob) …………. Henry Holland
1950 - Las últimas vacaciones (Last Holiday) …………… George Bird
1949 - Ocho sentencias de Muerte (Kind Hearts and Coronets ) …………… el duque/el banquero/el cura/el General/el Almirante/joven Ascoyne/joven Henry/Lady Agatha.
1948 - Oliver Twist ………………………. Fagin
1946 - Grandes Esperanzas (Greats Expectations) ………… Herbert Pocket.

Lawrence de Arabia
Doctor Zhivago
La alegre historia de Scrooge. (Scrooge)
El quinteto de la muerte


Lic. Diana Lombardo
E-mail: dlombardo74@gmail.com





Haciendo historia

Para los ingleses fue el fotógrafo William Friese- Greene, para los estadounidenses Thomas Alva Edison y para los franceses los hermanos Lumière. Pero la verdad es que el cinematógrafo fue el fruto de una serie de esfuerzos que se remontan a la linterna mágica del Padre Athanasius Kircher (1602-1680) e incluso a las pinturas rupestres de la prehistoria.


     Lo que distingue al cine es el movimiento. Y fue descubrir que debían ser 24 fotos a una cadencia determinada (1 segundo) para crear la ilusión de movimiento debido a la persistencia retiniana, lo que permitió nacer al cine.

Cartel publicitario de El Cinematógrafo Lumière 

A esto lo hicieron los hermanos Lumière que, usando una película con una emulsión sensible a la luz (patentada por Edison) en una cámara creada por ellos, consiguieron filmar una serie de cortos que se presentaron al público el 28 de diciembre de 1895 en el “Salon Indien” del Grand Café de París.

     Estas peliculitas presentaban escenas callejeras y familiares, como “Salida de los obreros de la fábrica”, pero causaron una verdadera sensación, en especial la “Llegada del tren a la estación”, en donde muchos de los espectadores se asustaron al creer que la máquina los iba a atropellar (la imagen era de una locomotora dirigiéndose hacia la cámara, ya que ésta estaba en el andén, lo cual causaba el efecto de arrojarse sobre el espectador).

Llegada del tren a la estación

Todas las escenas habían sido rodadas sin cortes y sin mover la cámara a 16 fotogramas por segundo. Ante el suceso, los Lumière siguieron filmando. Su corto “El regador regado” es tomado como el origen del cine cómico, al mostrar un simple gag de un hombre lidiando con una manguera.

El regador regado

En 1893, en Estados Unidos, Edison construyó el primer estudio cinematográfico: una inmensa cámara oscura, pintada por dentro y por fuera de negro, con un techo corredizo que le permitía trabajar con luz del día. Patentó el kinetoscopio, precursor del proyector cinematográfico, pero en el que el espectador debía apoyar el ojo a una ranura que le permitía ver imágenes en movimiento.

Kinetoscopio

Cuando reconoce que el cine es un espectáculo masivo (gracias al suceso en Francia de los Lumière), patenta el Vitascope y comienza a competir, utilizando todo tipo de copias ilegales que llegaban desde Europa.

     El cine nacía en EE.UU. bajo el signo del comercio y ya dejaba vislumbrar la lucha por el control de la industria que estaba surgiendo. En los primeros años del S.XX las películas se proyectaban en locales que se conocieron como “Nickel Odeons”, ya que la entrada costaba un níquel (5 centavos). Estos locales eran explotados por hombres que llegarían a ser verdaderos magnates de la industria: William Fox (20th Century Fox), Marcus Loew (Metro Goldwyn Mayer), Adolph Zukor (Paramount)…

     Mientras, algunos pioneros empiezan a rodar películas de aventuras y persecuciones, dándole más dinamismo a las historias. Entre esos hombres estaba Edwin S. Porter que marcó un momento con su “Asalto y robo al tren” (The great train robbery - 1903).

Afiche promocional de Asalto y robo al tren.

Puede ser considerada como la primera obra importante, con argumento de ficción, del cine americano. La narración aparece fragmentada, muestra perseguidores y perseguidos, ya no se filma de un tirón, sin cortes. Es el comienzo del montaje que perfeccionará un verdadero ícono del cine: David W. Griffith.

     Georges Méliès fue uno de los espectadores de los hermanos Lumière. Mago de corazón y empresario se maravilló con este nuevo aparato, pero al querer comprar uno se encontró con una respuesta ya célebre: “El aparato no está a la venta pues lo llevaría a la ruina. Podrá ser explotado durante algún tiempo como curiosidad científica, pero esto no tiene ningún futuro comercial”, le dijeron los Lumière.

     Como todo empresario, Méliès no se dejará vencer con este comentario y consigue de un óptico inglés una cámara y cierto material virgen. Comienza a filmar escenas naturales pero un día rodando en la calle no nota que la película se atasca en la máquina por unos segundos para luego seguir corriendo.

     Al visionar el material, se encuentra con un colectivo que desaparece misteriosamente de la pantalla para ser reemplazado por un coche fúnebre. Del mismo modo, peatones desaparecían dejando el lugar a otros totalmente diferentes.

     Así, accidentalmente, Méliès descubre el primer truco del cine, que en las manos de un prestidigitador como él se convirtió en un recurso inagotable, descubriendo consecuentemente casi todos los trucos del cine.

     En 1896 rueda L'Escamotage d'une dame (La desaparición de una dama) en donde un mago (interpretado por él mismo) hace desparecer a una mujer para sustituírla por un esqueleto para luego hacer reaparecer a la dama.

La desaparición de una dama

Pero es con Viaje a la Luna (Le Voyage dans la Lune - 1902), 20.000 Leguas de viaje submarino (20.000 lieues sous les mers - 1907) y La conquista del Polo (Á la Conquète du Pole - 1910), entre otras, las obras que le han dado reconocimiento y lo consagran como el creador del espectáculo cinematográfico, ya que se pasó de la naturalidad y simplismo de los Lumière al uso de todos los artificios y la teatralidad que se emplean en los actos de prestidigitación.

Fotograma de Viaje a la Luna


Continúa en "El nacimiento de una industria (I)".


Lic. Diana Lombardo
E-mail: dlombardo74@gmail.com
 




jueves, 8 de septiembre de 2011

Cantando bajo la lluvia

(Singin’ in the rain)  

Cantando bajo la lluvia no es realmente una pionera, no supuso avances tecnológicos o en el lenguaje cinematográfico, pero es considerada la mejor de su género y para muchos una verdadera obra maestra del cine.

     El film gira en torno a la llegada del cine sonoro y todos los cambios que esto provocó, en especial como revolucionó la manera de hacer películas y las grandes carreras que fueron destruidas, porque la imagen que el público tenía de su actor favorito no coincidía con su voz real.

     Es el año 1927 y la estrella del momento, Don Lockwood (Gene Kelly) se encuentra filmando una nueva película con su compañera/interés romántico Lina Lamont (Jean Hagen). Pero el estudio para el que trabajan se entera que su competencia va a estrenar “El cantor de Jazz” y no pueden quedar atrás. La idea es adaptar el guión y convertirlo en un musical, lo que probablemente acabe en una catástrofe, ya que Lina tiene una horrible y chillona voz que no condice con su imagen, pero que además es intolerable para seguir en una película. En un último intento de salvar al film, usaran la voz de una joven bailarina, Kathy, para doblar a Lina. Otro problema surgirá, cuando Don se enamore de la dulce Kathy y Lina se enceguezca por los celos.



La mayoría de las canciones utilizadas son temas anteriores, de otras películas, reutilizados en este film. El equipo reinventó las canciones con más energía y al modernizarlas (las canciones tenían cerca de 20 años) se hicieron inolvidables, al tal punto que se las asocia indefectiblemente a este film y no a los anteriores.

     El guión de Adolph Green y Betty Comden es ágil y divertido, una parodia perfecta de la llegada del sonido y en especial de la transición del cine mudo al sonoro. Repleta de homenajes al cine cómico de la era dorada y con números orgánicamente integradas a la historia (la acción sigue su curso, no parece ser algo forzado para que “encajen” las canciones preexistentes), es un film tremendamente disfrutable.

     La idea de realizar “Cantando…” fue de Arthur Freed. Él quería producir un musical usando canciones que él había escrito junto a Nacio Herb Brown anteriormente, en especial “Cantando bajo la lluvia”. Luego de haber escuchado todo el material, los guionistas Betty Comden y Adolph Green notaron que las canciones habían sido escritas para musicales realizados entre 1929 y 1931 por lo que pensaron que se lucirían mejor en algo que ocurriera en esa época antes que adaptarlas a algo más moderno.

     El co-director del film, Stanley Donen recuerda que “la única razón para llamar a la película 'Cantando bajo la lluvia' era porque el número musical había salido genial”. Los guionistas, sin embargo, recuerdan que cuando llegaron a la oficina del productor Arthur Freed éste les dijo: “Muchachos, van a escribir una película llamada 'Cantando bajo la lluvia'. Sólo pongan todas mis canciones en ella”. Según los guionistas, en el comienzo sólo sabían que iba a haber una escena en donde alguien iba a estar cantando y que iba a estar lloviendo.

     En un principio la idea fue que “Cantando bajo la lluvia” fuera interpretada por los tres personajes centrales (Gene Kelly, Donald O’Connor y Debbie Reynolds), pero al desarrollar el guión se la reemplazó por la versión solista de Gene Kelly. Los tres protagonistas sin embargo, la interpretan durante los títulos de apertura.



     Una de las pocas canciones que no pertenecen al dúo Arthur Freed - Nacio Herb Brown, es “Moses”, escrita por los guionistas, en donde los personajes de Gene Kelly y Donald O’Connor vuelven loco al entrenador de dicción, indispensable para la era sonora que se venía.



     Fue uno de los primeros musicales escritos directamente para la pantalla y no, como hasta ese entonces, recreando un musical de Broadway. Más de la mitad del film está compuesto por números musicales, con grandes canciones y maravillosas danzas con los que los personajes se expresan en momentos de gran alegría o para mostrar sus sentimientos más profundos.

     “Cantando bajo la lluvia” es el segundo de tres musicales que surgieron de la colaboración de Stanley Donen y Gene Kelly – el primero había sido “Un día en Nueva York” (1949, On the town) y el tercero sería “Siempre hace buen tiempo” (1955, It’s always fair weather) . Este grupo de films supone el inicio de una nueva manera de hacer musicales: salir a la calle a cantar y bailar. Ejemplo ideal de esto es justamente el cuadro que da título a la película, en la que Gene Kelly canta y baila en la calle bajo la lluvia. En este caso específico, la calle sí fue un decorado, ya que había que manejar el tema de la lluvia. Para que la cámara la tomara mejor, hubo que mezclar agua con leche, lo que le daba más consistencia a las gotas.

     La secuencia es la más popular del musical clásico y es inconfundible en el cine mundial. Incluso aquellos que no han visto la película reconocen la escena.




Inolvidable también es “Make’em Laugh”, interpretada por el incansable Donald O’Connor que recorre un set de filmación haciendo un homenaje al slapstick (tipo de comedia que implica exageración de la violencia física,por ejemplo, un personaje golpeado en la cara con una sartén o que se estampa a toda velocidad contra una pared).



Otros cuadros memorables son “Good morning”, con los tres protagonistas festejando la idea del doblaje de Lina, y “Broadway rhythm ballet” secuencia con la participación de las espectaculares piernas de Cyd Charisse bailando junto a Gene Kelly.

Broadway rhythm ballet
Good morning
                             
Aunque ahora parezca extraño, el film fue recibido con relativa indiferencia por la Academia, con sólo dos nominaciones a sus premios Oscar. Una nominación fue para Jean Hagen, como actriz de reparto y la otra fue para Lennie Hayton por la música, es decir la parte instrumental y las orquestaciones. No obtuvieron ningún premio.

     Con el paso del tiempo sus bellas secuencias y sus estrellas se convirtieron en algo irresistible. Una bella reflexión sobre el cine y el mundo del espectáculo en general, “Cantando…” satiriza los comienzos del musical con talento y cariño, sin llegar a ser enteramente nostálgico.

     Una película incisiva, ingeniosa y divertida, una verdadera obra maestra, amada por todos, “Cantando bajo la lluvia” es el tipo de película que se ve y se vuelve a disfrutar en una segunda o tercera o enésima visión como si fuera la primera vez.



FICHA TÉCNICA

Título: Cantando bajo la lluvia
Título original: Singin’ in the rain
Año:1952
Dirección: Stanley Donen y Gene Kelly
Guión: Adolph Green, Betty Comden
Fotografía: Harold Rosson
Música: Lennie Hayton
Edición: Adrienne Fazan

Intérpretes principales: Gene Kelly ... Don Lockwood, Donald O'Connor ... Cosmo Brown, Debbie Reynolds ... Kathy Selden, Jean Hagen ... Lina Lamont, Millard Mitchell ... R.F. Simpson, Cyd Charisse ... Dancer, Douglas Fowley ... Roscoe Dexter, y Rita Moreno ... Zelda Zanders.


Para disfrutar un poquito:

“Singin’ in the rain”
http://www.youtube.com/watch?v=rmCpOKtN8ME

“Make ’em laugh”
http://www.youtube.com/watch?v=2oWk4ZiuSHE

“Moses”
http://www.youtube.com/watch?v=ZFxWkUkUsQA



Lic. Diana Lombardo
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